bm_cpSe trata de una estrategia adicional que puede mostrarse útil en determinadas situaciones del juego.

Una de las estrategias más conocidas y recomendadas a la hora de jugar al Caribbean Poker es la de apostar siempre que tengamos un Par o una mano superior. Sin embargo existe otra estrategia basada en la carta del repartidor que se encuentra dada vuelta. Es decir, la carta que tendremos a la vista.

Esta estrategia cuenta con algunas reglas para saber cuando abandonar la mano o cuando apostar y jugar la mano.
Veamos algunos ejemplos que nos ayudarán a comprenderla.

Supongamos que contamos con una Par de 10 y con tres cartas menores que 10. Apegándonos a la estrategia tradicional, apostaríamos sin dudarlo, pero aquí nos basaremos en la carta descubierta del repartidor.

Supongamos que esa carta es un Rey. Esto quiere decir que existe la posibilidad de que tenga un par de Reyes, pero también de que ese Rey no tenga par. En el caso de que contemos con un par de 10 apostaremos, ya que se trata de un par relativamente alto. Sin embargo, si contáramos con un par de 2, sería preferible no apostar para no arriesgar ante la posibilidad del par de Reyes.

Supongamos ahora que contamos con una escalera y que la carta a la vista del repartidor sea un Rey. Sabemos que la escalera nos pagará 4 a 1 y que la mano del repartidor calificará porque ya cuenta con un Rey. En este caso apostaremos sin importar que la carta a la vista sea alta porque la probabilidad de que ese Rey acompañe una jugada mejor que la nuestra es remota.

Hay jugadores que no creen en esta estrategia porque en definitiva las cartas se reparten al azar y saber el valor de una carta no nos ayuda a determinar el valor de las otras cuatro. Es posible que si nos enfocamos demasiado en esa carta terminemos dejando pasar buenas oportunidades por jugar demasiado seguro. Sin embargo, es una buena estrategia para tener en cuenta cuando tenemos un Par. Un Par de cartas bajas perderá más de lo que ganará contra el repartidor, especialmente si la carta a la vista es superior a las que conforman nuestro Par.

Otro momento en el que se puede desarrollar una estrategia es cuando se decide si se participa o no en el Jackpot (pozo) progresivo. Por lo general se participa con $1 y se recomienda participar dependiendo de la suma acumulada en el mismo. Si el Jackpot supera los $30000 estamos hablando de una buena jugada. Sin embargo, el problema con la estadística es que no considera los golpes de suerte. Si decidimos no participar del Jackpot y nos toca una mano alta, Color o más, lamentaremos no haber participado. Pero más lo lamentaremos si nos toca esa mano alta y la mano del repartidor no califica. En ese caso solo nos pagarán uno a uno sobre el ante y habremos perdido la posibilidad de llevarnos aunque sea una parte del Jackpot.

caribbeanEl Jackpot Progresivo es una de las características que puede hacer más interesante el Caribbean Poker. Una posibilidad extra para ganar un pozo mayor con una pequeña apuesta.

Una de las características que pueden hacer más interesante al Caribbean Poker es cuando se juega con un Jackpot progresivo. En muchos casinos, tanto electrónicos como no, esta variante del poker presenta la posibilidad de apostar a un pozo progresivo que brinda una nueva oportunidad de ganar y hace que el juego sea más emocionante.

Este jackpot puede estar vinculado con varias mesas dentro del mismo casino o, en el caso de las grandes cadenas de casinos, con mesas en las distintas salas de juego.

Por lo general, las mesas de Caribbean Poker cuentan con un display electrónico que muestra la suma total del jackpot.

En el caso de que en la mesa en que se juega exista un jackpot, cada puesto de los jugadores contará con una ranura para participar del mismo, una zona para colocar el ante y una zona más grande para colocar la apuesta.

Los jugadores que quieran participar del jackpot podrán hacerlo insertando una moneda de una unidad en la ranura antes de comenzar la mano. Esta apuesta es independiente del ante y la apuesta que son lo principal en el Caribbean Poker.

Lo que hace interesante participar del jackpot es que es un juego independiente del resto de la mano y que, en el caso de que ganemos, pagará incluso si la mano del repartidor no califica.

Recordemos que en el Caribbean Poker jugamos uno a uno contra el repartidor, pero para que nuestra apuesta corra, la mano del repartidor debe ser calificada. Para calificar debe ser una mano de As y Rey (AK) o superior. Es decir que corremos el riesgo de tener una muy buena mano, pero que nuestra apuesta no entre en juego porque la mano del repartidor no califica. En ese caso solo se nos pagaría uno a uno sobre el ante. Es aquí donde haber participado del jackpot se vuelve beneficioso. Si tenemos una gran mano, podremos llevarnos todo o parte del jackpot independientemente de que el repartidor califique o no e independientemente también de que nuestra mano supere o no a la del repartidor.

Cada casino cuenta con su sistema de pago para el jackpot progresivo, pero por lo general se manejan con una escala que se relaciona con las posibles manos que podamos obtener. Un ejemplo de esta tabla puede ser el siguiente: Color $50, Full $100, Poker $500, Escalera de Color 10% del Jackpot, Escalera Real 100% del Jackpot.

De esta forma, el jackpot progresivo en el Caribbean Poker nos brinda la posibilidad de aprovechar los golpes de suerte para hacernos de un bonus o de una gran suma extra más allá de lo que podamos obtener por nuestra apuesta regular.