Se trata de una de las variantes que más adeptos ha ganado en los últimos años por sus reglas sencillas y su sistema de juego uno a uno contra el repartidor.
El Caribbean Poker se ha convertido en los últimos años en uno de los más populares juegos de casino. Su nombre oficial es Caribbean Stud Poker.
La principal característica del Caribbean Poker es que se juega uno a uno contra el repartidor, es decir que nuestro objetivo será vencer al repartidor sin tomar en consideración a los demás jugadores. Pero uno de los puntos que lo hace más interesante es que con un poco de suerte podemos ganar en grande cuando menos lo esperamos, ya que se paga de acuerdo a una tabla en la que, según el estándar internacional, la escalera real puede pagar 100 a 1.
El primer paso para comenzar a jugar es hacer el ante, o apuesta inicial. Este se realiza antes de que las cartas sean repartidas. Luego los jugadores recibiremos cinco cartas. El repartidor también tendrá cinco cartas, pero deberá colocar una de ellas dada vuelta para que los jugadores podamos verla.
En este punto debemos decidir si desafiamos al repartidor o abandonamos la mano. En el caso de que decidamos continuar la mano, deberemos hacer la apuesta que en todos los casos será exactamente del doble del ante que realizamos antes de recibir las cartas, ni más ni menos. En el caso de que optemos por abandonar la mano perderemos el ante.
Una vez que todos los jugadores han realizado sus apuestas, el repartidor revela su juego.
La mano del repartidor debe ser calificada antes de continuar. Para que el juego continúe, su mano debe incluir un As y un Rey (AK) o un juego superior. En el caso de que no califique se nos pagará uno a uno sobre nuestro ante y se nos devolverá el dinero de la apuesta.
Si la mano del repartidor califica se comparará su mano con la nuestra y ganará quien tenga el mejor juego de acuerdo con las reglas del poker tradicional. Si tenemos suerte y nuestra mano es la mejor, recibiremos uno a uno sobre el ante y el pago sobre nuestra apuesta que se calcula de forma progresiva de acuerdo con el juego que hayamos obtenido. Si bien cada casino puede tener su propia tabla de pago por lo general se manejan con el siguiente esquema de pago: por ganar la mano por carta más alta (cinco cartas diferentes) o con un par se pagará 1 a 1; Doble Par 2 a 1; una Pierna 3 a 1; Escalera 4 a 1; Color 5 a 1; Full 7 a 1; Poker 20 a 1; Escalera de Color 50 a 1 y Escalera Real 100 a 1.
En el caso de que nuestra mano sea del mismo valor que la del repartidor, se considerará un empate y se nos devolverá el valor tanto del ante como de nuestra apuesta.

